Abadía de Novacella es una histórica bodega del Alto Adige que puede considerarse como una especie de templo de la viticultura del Valle Isarco, territorio interpretado durante casi 900 años por los canónigos agustinianos para producir vinos de alta calidad. Fue el beato Artmanno, obispo de Bressanone, quien fundó la abadía de los canónigos agustinianos en Novacella, entre imponentes rocas dolomitas, convirtiendo el lugar en un centro religioso, cultural y económico. Aún hoy, la Abadía está animada por los clérigos y se configura como una de las realidades vitivinícolas en actividad más antiguas de todo el mundo. Junto a la viticultura, la bodega también se dedica a la producción de deliciosos jugos de manzana de los huertos de propiedad.
La finca Abadía de Novacella cuenta con 86 hectáreas de viñedos, en parte directamente de propiedad y en parte gestionados por socios confiables, dedicados a variedades tradicionales del Alto Adige como Müller-Thurgau, Sylvaner, Kerner, Sauvignon Blanc, Riesling Renano y Grüner Veltliner entre las uvas blancas, Schiava, Lagrein y Pinot Nero en lo que respecta alas variedades de uva de baya negra. Completa la plataforma varietal el Gewürztraminer y el Moscato Rosa, técnicamente clasificadas como uvas de baya rosa. Las vides se benefician de las elevadas altitudes, que oscilan entre los 600 y los 900 metros sobre el nivel del mar, del clima alpino y de la alta concentración de sustancias minerales en los suelos. En particular, en la fresca cuenca vallis de Bressanone, en suelos constituidos por depósitos morrénicos, se cultivan las variedades de baya blanca, mientras que más al sur, en los suelos porfiríticos de la zona de Bolzano, crecen las uvas rojas. Finalmente, en Cornaiano, el Pinot Nero crece en suelos magros, pedregosos y arcillosos. En bodega, las fermentaciones se realizan a temperatura controlada en tanques de acero inoxidable, el mismo tipo de recipientes vinarios adoptados para la fase de maduración de la mayoría de los vinos, con una parte que envejece en barricas de madera de varios tipos y tamaños.
La experiencia pluricentenaria, unida a las tecnologías modernas y a la pasión de aquellos que colaboran en el viñedo y en la bodega, hacen que los vinos de Abadía de Novacella sean ricos en personalidad, con un carácter mineral típico del territorio altoatesino. Los blancos representan la punta de diamante de la producción, con la línea ‘Praepositus’ a recoger las expresiones de mayor prestigio y calidad.