Ca' del Vent

Ca' del Vent

tiempos de las poblaciones celtas. La tradición del cultivo de la vid ha atravesado los siglos y ha estado viva hasta el segundo posguerra, cuando la industrialización del área bresciana tuvo como consecuencia el abandono de las tierras más difíciles de cultivar. Desde 1967, la zona puede reivindicar dos denominaciones, Cellatica o Franciacorta. Hacia la mitad de los años '90, Ca' del Vent comenzó los primeros experimentos de pequeñas vinificaciones artesanales de vinos tintos. En 2001 se produjeron las primeras botellas de Franciacorta, pero pronto la bodega decidió emprender su propio camino en el campo del Metodo Classico saliendo de la denominación Franciacorta, para producir un vino que sea auténtica expresión del territorio y de la añada.

Desde 2015, Ca' del Vent sigue su propio protocolo de producción, más riguroso que el de Franciacorta y ha pasado a formar parte de la asociación Vinnatur. Los viñedos se gestionan inspirándose en los principios de la agricultura biológica y biodinámica, sin embargo, no reivindican ninguna

tiempos de las poblaciones celtas. La tradición del cultivo de la vid ha atravesado los siglos y ha estado viva hasta el segundo posguerra, cuando la industrialización del área bresciana tuvo como consecuencia el abandono de las tierras más difíciles de cultivar. Desde 1967, la zona puede reivindicar dos denominaciones, Cellatica o Franciacorta. Hacia la mitad de los años '90, Ca' del Vent comenzó los primeros experimentos de pequeñas vinificaciones artesanales de vinos tintos. En 2001 se produjeron las primeras botellas de Franciacorta, pero pronto la bodega decidió emprender su propio camino en el campo del Metodo Classico saliendo de la denominación Franciacorta, para producir un vino que sea auténtica expresión del territorio y de la añada.

Desde 2015, Ca' del Vent sigue su propio protocolo de producción, más riguroso que el de Franciacorta y ha pasado a formar parte de la asociación Vinnatur. Los viñedos se gestionan inspirándose en los principios de la agricultura biológica y biodinámica, sin embargo, no reivindican ninguna

certificación. La filosofía de la bodega, de hecho, va más allá del respeto de reglas y disposiciones legislativas, para abrazar una visión ética de la agricultura, que se base en un sincero respeto de la tierra y de la biodiversidad ambiental. Gracias a esta atención dirigida a la viña, en la bodega llegan solo uvas sanas y genuinas, que se vinifican de manera simple, siguiendo las características de la materia prima. Así nacen etiquetas de Metodo Classico que expresan de manera sincera las notas varietales de las uvas y las peculiaridades del terroir.

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