La Destilería Caffo es una marca histórica, que tiene sus raíces a finales del siglo XIX, cuando Giuseppe Caffo comenzó su carrera como Maestro Destilador en la zona del Etna. En 1915 decidió emprender su propio camino comprando una destilería en Santa Venerina, cerca de Catania. La producción se basaba principalmente en la elaboración de destilados con las abundantes orujos provenientes de las bodegas del Etna, pero con el tiempo Caffo comenzó a dedicarse con pasión también a la realización de licores. Las antiguas recetas del territorio eran revisadas y reelaboradas, hasta llegar a dominar con competencia la elección y el dosaje de las botánicas y los procedimientos de extracción de los perfumes y aromas, a través de las prácticas de infusión en alcohol de hierbas, flores, raíces, plantas y cortezas.
Los licores de Caffo fueron un éxito inmediato y conquistaron el paladar de las clases más acomodadas de la sociedad siciliana a principios del siglo XX. La entrada en la empresa del hijo Sebastiano dio un nuevo impulso a la actividad y junto a sus hermanos,amplió la actividad tomando en gestión otras destilerías sicilianas. El cambio se produjo con la compra de una destilería en Calabria, en la zona vitivinícola de Limbadi. La gran disponibilidad de orujos y vinos para la destilación ha permitido un rápido crecimiento con una importante producción de destilados y licores tradicionales. Hoy, la destilería calabresa constituye el corazón de la empresa y junto a la histórica sede se ha creado una nueva y moderna planta. La expansión de la actividad ha llevado a la adquisición de una destilería friulana especializada en la producción de grapas de alta calidad y a la realización de una planta para la producción de regaliz calabrés.
Además de los destilados, Caffo ha continuado cultivando la pasión por los licores. Gracias a una minuciosa recopilación de más de 2.000 recetas originales, ha sabido dar voz a la gran tradición del territorio, proponiendo etiquetas nuevas, pero siempre inspiradas en las antiguas costumbres o en productos típicos del territorio, como por ejemplo el Liquorice, el primer licor a base de puraregaliz calabrés puesto en el mercado en los años ’90; el Limuní, elaborado con limones de Calabria; Finocchietto obtenido del hinojo silvestre; el Bergamia producido con los frutos de bergamota; el Cedro de la Riviera a base de infusión de cedro calabrés y el Indianello el licor de higos chumbos. A estas etiquetas, se suman los licores tradicionales a base de Anís, las Acqueviti, el Elisir Arabesh, compuesto de hierbas y especias orientales y el famoso Licor del Capo, una verdadera excelencia que ha hecho famosa en el mundo la Distilleria Caffo.