Camossi es una realidad productiva de la Franciacorta, zona vitivinícola situada al sur del lago de Iseo, en la provincia de Brescia, área entre las más importantes a nivel nacional para la producción de Método Clásico. Un terroir variado, dentro del cual se inserta la familia Camossi, siempre comprometida con el cultivo de la vid en la zona circundante de Erbusco. La bodega nace en 2005, del encuentro entre Dario y Claudio, exponentes de la tercera generación de la familia, con Nico Danesi, enólogo de referencia promotor del proyecto “TerraUomoCielo”, que busca la salvaguardia del mundo agrícola a través de la creación de botellas de personalidad. Un encuentro realmente iluminador para Dario y Claudio, que lleva a la bodega Camossi a producir, desde 2014, etiquetas que siguen el método SoloUva, según el cual los racimos deben ser cosechados con vendimias tardías, solo cuando están fenólicamente maduros, sin utilizar durante la vinificación azúcares exógenos.
Hoy la bodega Camossi se extiende sobre aproximadamente 24 hectáreas de terrenos vitados, incluidos entre Erbusco, Paratico y Provaglio d’Iseo.Tres zonas donde los viñedos presentan características diferentes entre sí, ideales para dar vida a racimos identitarios, perfectos para realizar cuvées equilibradas y expresivas. Entre las filas se cultivan dos variedades internacionales, una de uva blanca, el Chardonnay, y la otra de uva tinta, el Pinot Nero. En el viñedo, los trabajos se realizan con rigurosa atención, mientras que en la bodega se sigue el método SoloUva, que prevé durante todas las fases de la vinificación el uso exclusivo de los azúcares provenientes de los racimos. Así, en la fermentación primaria, en la secundaria y en la adición de un eventual jarabe de dosificación, se prohíben los azúcares exógenos, para garantizar un producto final que sea una expresión vívida del fruto inicial.
Camossi es hoy una de las realidades franciacortinas más interesantes surgidas en la última década, que en cada vendimia garantiza espumantes de gran limpieza, donde una agradable frescura es la clave para disfrutar de brindis satisfactorios. Una gama interesante, que desde los productos más inmediatos llega hasta los millesimati y las reservas, verdaderas joyas enológicas que revelan toda la habilidad de Dario y Claudio.