Era 1995 cuando Pasqualino Di Prisco fundó oficialmente su propia bodega en Fontanarosa, en la provincia de Avellino, recogiendo la herencia enológica de la familia con la promesa de valorar el territorio y sus variedades tradicionales. Pasqualino reformó un edificio situado en Contrada Rotole, que anteriormente se utilizaba como establo y bodega, dotándolo de modernas instalaciones y maquinaria para la vinificación. Inicialmente, compraba la mayor parte de las uvas que trabajaba, seleccionándolas cuidadosamente en persona, pero con el tiempo adquirió varios terrenos para plantar viñedo y vinificar sus propias uvas.
Hoy la bodega Di Prisco dispone de 10 hectáreas de viñedos que disfrutan de elevadas altitudes, comprendidas entre los 400 y 600 metros sobre el nivel del mar, así como del fresco y soleado clima irpino, caracterizado por importantes oscilaciones térmicas diarias durante la maduración de las uvas, condiciones fundamentales para el óptimo desarrollo aromático de los vinos. La atención de Pasqualino se dirige exclusivamente hacia las variedades locales Fiano, Greco, Falanghina, Coda di Volpe y Aglianico, cultivadas con un cuidado minucioso en terrenos colinosos arcillosos y calcáreos de origen volcánico. El Aglianico madura en barricas usadas o grandes toneles, ya que para Pasqualino la madera debe servir únicamente para resaltar los atributos varietales, no para enmascararlos. Según un pensamiento acorde, los blancos se trabajan y afinan en tanques de acero, para preservar completamente intactos los aromas y la frescura de los vinos terminados.
La producción de la bodega Di Prisco se basa en los vinos blancos, expresiones frescas, minerales y territoriales que se sitúan en la cima de sus respectivas denominaciones, independientemente de si se trata de Fiano di Avellino, Greco di Tufo, Falanghina Beneventano o Irpinia genérico. No es casualidad que, a lo largo de los años, las etiquetas de la bodega hayan obtenido numerosos premios y reconocimientos, testimonio de su excepcional calidad, colocando a Di Prisco entre los referentes enológicos de Irpinia.