El Domaine de Chevalier es un Grand Cru Classé de Graves que se encuentra en Léognan, al sur de la ciudad de Burdeos. Se trata de una propiedad con características únicas. Está en el centro de una zona de bosques que garantiza un microclima particular. Las buenas oscilaciones térmicas favorecen maduraciones con perfiles aromáticos intensos y ricos, indispensables para producir grandes vinos. La propiedad se extiende sobre una superficie muy amplia. Las hectáreas cultivadas son 45, de las cuales 40 están cultivadas con uvas de baya roja: Cabernet Sauvignon, Merlot, Petit Verdot, Cabernet Franc y el resto con uvas de baya blanca: Sauvignon Blanc y Sémillon. Las viñas tienen una edad media de aproximadamente 35 años y han sido plantadas con la alta densidad de 10.000 cepas por hectárea, de modo que se exacerbe la competencia entre las plantas y se favorezcan los bajos rendimientos naturales.
Como en toda el área de Graves, los terrenos son de antigua naturaleza aluvial, formados por los depósitos del gran estuario de la Gironda. Se trata de suelos caracterizados por la abundante presencia de guijarros y gravas, que los hacen muy drenantes y particularmente adecuados para el cultivo de uvas de bayas rojas. El clima está mitigado por la proximidad del Océano Atlántico y del Gironda, que funcionan como termorreguladores naturales, suavizando las temperaturas para evitar el peligro de heladas primaverales. Gracias al particular microclima, en la zona de Burdeos la viticultura ha estado presente durante milenios y aún hoy los tintos del territorio representan modelos imprescindibles.
Siguiendo el simple principio de que un gran vino nace solo de uvas de calidad superior, las vendimias se realizan con extremo cuidado y en el momento de plena maduración fenólica de las uvas. Cada parcela se vendimia por separado, de manera que siempre se recojan las uvas en el mejor momento. Los racimos más maduros y sanos se seleccionan en el viñedo de manera muy rigurosa. Las vinificaciones se llevan a cabo según la antigua tradición, tratando siempre de respetar y preservar el carácter varietal de las uvas. Los envejecimientos se realizan utilizando barricas de roble francés, que permiten una perfecta evolución aromática de los vinos y el desarrollo de notas terciarias refinadas.