Essenza Mediterranea es una marca que produce licores artesanales basados en antiguas recetas celosamente transmitidas a lo largo de los siglos. Se trata de una pequeña realidad calabresa con sede en Altomonte, en la provincia de Cosenza, nacida del deseo de devolver esplendor y dar a conocer una antigua tradición licorera del territorio, basada en profundas investigaciones históricas y en una selección de materias primas locales, genuinas y de alta calidad. Es una marca que ha permitido valorizar las excelencias botánicas de la flora espontánea de la exuberante maquis mediterránea de las zonas costeras y de las áreas apenínicas del interior.
El proyecto Essenza Mediterranea está estrechamente ligado a la historia antigua de Altomonte. A principios del siglo XI, en este pequeño pueblo calabrese, llegaron desde Sicilia y Oriente monjes y ermitaños huyendo de las persecuciones. Se les debe la introducción en la tradición local del conocimiento de la herbolaria y de los principios de la alquimia. Las antiguas leyendas cuentan que Sichelgaita de Salerno, esposa de Roberto d'Altavilla, preparaba un elixir corroborante de hierbas para administrar a los soldados del ejército normando antes de las batallas. Precisamente en una de estas ocasiones fue ayudada por unos monjes, que fueron recompensados con el permiso de establecerse en la Iglesia de Santa Maria dei Franchi.
Según las costumbres locales, precisamente de esa antigua receta a base de hierbas aromáticas, cáscaras de cedro, limón y naranjas amargas, nació la tradición licorera de Altomonte, que fue luego transmitida por los monjes. En 1879, la familia Giacobini fundó una importante empresa de licores, que pronto se convirtió en una de las más famosas del reino Borbónico. A lo largo del '900, la destilería unió su fortuna a la familia Moliterno y Essenza Mediterranea nace precisamente de un heredero de esta dinastía. Las etiquetas producidas hoy por Essenza Mediterranea srl son la ideal continuación de esta historia. Se realizan con el mismo cuidado en la selección y recolección de las hierbas y con elaboraciones inspiradas en el antiguo saber hacer. Así nacieron licores de sabor auténtico, verdaderos testigos de un pasado glorioso, que todavía hoy revive en la copa. Licores de sabor único, que reflejan fielmente la naturaleza del territorio calabrese.