Foss Marai es sin duda uno de los nombres imprescindibles en el contexto del Prosecco de calidad y en la viticultura italiana. Se trata de una bodega visionaria y ambiciosa que ha decidido apostar firmemente por la calidad y la elegancia, pero también por la fidelidad a las características de un territorio célebre y vocado a la producción de vinos y espumantes. De este modo, ha conquistado numerosos elogios y un papel protagónico en la escena nacional e internacional, donde desempeña, desde hace años, un importante papel como testigo de la espumantística made in Italy. Toma su nombre de la toponimia de un valle en la zona de Guia, llamada Marai, en el corazón del territorio del Prosecco Docg de Conegliano Valdobbiadene, donde se encuentra la bodega, en un espléndido contexto colinar cubierto de viñas de Glera.
La bodega Foss Marai es una realidad productiva grande y renombrada que ha permanecido en manos familiares desde su fundación en 1986. Desde la sede original de fundación, en via Strada di Guia 109, extraída de una antigua estructura de piedras, ladrillos y madera que en su momento servía como hilandería, toma el nombreuno de los espumantes más célebres de la finca. El propietario Carlo Biasiotto continúa invirtiendo con convicción en el camino de la excelencia con atención a los detalles y sensibilidad estética, como demuestra el elaborado diseño de las botellas, diseñado para expresar, también visualmente, el valor y la importancia de los vinos Foss Marai. El objetivo de la bodega Foss Marai es construir un estrecho vínculo con la modernidad y la innovación tecnológica, sin embargo, sin ceder a las modas, aprovechando la maestría artesanal y la tradición local y familiar como base innegociable para poder avanzar hacia el futuro y hacerse conocer en todo el mundo.
Se trata de una de las realidades espumísticas italianas más apreciadas y valoradas, con una propuesta de Prosecco y de Cartizze de primer nivel. El ambicioso objetivo de las bodegas Foss Marai es producir espumantes únicos y de calidad, mejorando constantemente. Por eso su lema elegido para resumir la visión de la familia Biasotto es “leniter in itinere”, que en latín significa “lentamenteen camino”. Un camino que parte de lejos y que continúa como una garantía de excelencia y de calidad.