Franz Haas

Franz Haas

alterado por el corcho, conservable más tiempo – porque sí, el vino afina y envejece también con el tapón de rosca – gracias a una menor permeabilidad de este tipo, el cual de todos modos se puede “adaptar y modificar” también en función del vino. Con pasión y espíritu perfeccionista, Franz, acompañado por su esposa Maria Luisa, se dedicaba cada día a la producción de vinos de calidad, cuya fama es reconocida en toda Italia. Así, la bodega ha logrado hacerse un papel protagónico a lo largo de las décadas, con tanto trabajo diario y un'atenta cuidado del particular. Solo de esta manera, hoy es posible saborear en la copa un vino elegante, nítido y preciso, capaz de transmitir emoción y de contar un propio modo de ser, resumible en dos únicas palabras: Franz Haas.

alterado por el corcho, conservable más tiempo – porque sí, el vino afina y envejece también con el tapón de rosca – gracias a una menor permeabilidad de este tipo, el cual de todos modos se puede “adaptar y modificar” también en función del vino. Con pasión y espíritu perfeccionista, Franz, acompañado por su esposa Maria Luisa, se dedicaba cada día a la producción de vinos de calidad, cuya fama es reconocida en toda Italia. Así, la bodega ha logrado hacerse un papel protagónico a lo largo de las décadas, con tanto trabajo diario y un'atenta cuidado del particular. Solo de esta manera, hoy es posible saborear en la copa un vino elegante, nítido y preciso, capaz de transmitir emoción y de contar un propio modo de ser, resumible en dos únicas palabras: Franz Haas.

alterado por el corcho, conservable más tiempo – porque sí, el vino afina y envejece también con el tapón de rosca – gracias a una menor permeabilidad de este tipo, el cual de todos modos se puede “adaptar y modificar” también en función del vino. Con pasión y espíritu perfeccionista, Franz, acompañado por su esposa Maria Luisa, se dedicaba cada día a la producción de vinos de calidad, cuya fama es reconocida en toda Italia. Así, la bodega ha logrado hacerse un papel protagónico a lo largo de las décadas, con tanto trabajo diario y un'atenta cuidado del particular. Solo de esta manera, hoy es posible saborear en la copa un vino elegante, nítido y preciso, capaz de transmitir emoción y de contar un propio modo de ser, resumible en dos únicas palabras: Franz Haas.

Regresar al blog