Es en 2012 cuando, dentro del territorio de La Bierzo, el músico de heavy metal Diego Losada funda la pequeña realidad productiva La Senda con el objetivo de hacer emerger el rostro más auténtico de la zona. De hecho, tras diversas experiencias adquiridas en empresas vitivinícolas convencionales, Diego decide seguir el mismo espíritu fuera de lo convencional que caracteriza su música, alejándose de esas lógicas de mercado corruptas y homogeneizadoras. Así se establece en la periferia de Ponferrada, su ciudad natal encerrada en la comunidad autónoma de Castilla y León, pero situada en la frontera con la zona vitivinícola de Galicia. “Senda”, palabra española de la que toma el nombre esta bodega, se traduce en “camino”, “sendero”.
La Senda consiste en solo 3 hectáreas de viñedos, divididos en diferentes pequeños parcelitas esparcidas por el valle y por las empinadas laderas montañosas de la zona, formados por viejas plantaciones de 50 años de edad mínima. Los suelos que caracterizan las diversas parcelas, muy heterogéneos, presentan siempre un bajo contenido de sustancia orgánica y una particular abundancia de minerales que van desde la caliza hasta la pizarra, pasando por hierro, oro y cuarzo. Las altitudes son elevadas y el clima oceánico es típicamente fresco y húmedo, con una humedad que oscila entre el 80 y el 90%. Tales condiciones ambientales ponen a las plantas en serio riesgo de ataques fúngicos y, con estos presupuestos, la elección de Diego de abrazar la agricultura biodinámica excluyendo el uso de productos químicos de síntesis asume aún más valor. En bodega, las maceraciones breves se realizan con racimo entero y para el envejecimiento de los vinos se utilizan únicamente contenedores de cemento o de madera vieja.
Los vinos de Bodega La Senda constituyen representaciones auténticas y cristalinas de la zona de Bierzo y del estilo sincero de Diego Losada. Así nacen botellas finas con energía vibrante, elaboradas con las variedades autóctonas del territorio vinificadas de las maneras más diversas. Vinos tintos, rosados y naranjas, unidos por etiquetas con nombres y diseños atractivos, así como por una impronta estilística pura y reconocible, caracterizada por una armonía y un ritmo musicales.