La bodega Le Strie representa una pequeña realidad de viticultores reconocida por la producción de grandes vinos tintos de Valtellina. Desde 1997, Luciana, Marisa, Paolo y Stefano dirigen la actividad con la única misión de proponer etiquetas que sean fieles expresiones del territorio. Una realidad que nace de la pasión de estas dos parejas, una romana y una veneta, que, una vez trasladadas a esta fantástica zona de Lombardía, deciden comprar poco más de una hectárea. Una pasión que con el tiempo se transforma en un trabajo, tanto que Stefano decide desde 2017 dedicarse únicamente a la viña, dejando su actividad. También la elección del nombre de la bodega está ligada a esta zona: Le Strie evoca las diversas leyendas y tradiciones valtellinesas que se han recogido en torno al tema de las brujas del '500. Un extraordinario cuadro inglés, reinterpretado por la bodega, representa a una bruja y se imprime en la etiqueta de cada botella.
El viñedo se extiende sobre una superficie de poco más de una hectárea entre la subzona de Valgella y la de Sassella, a una altitud que varía de 300 a 650 metros y con exposición al sur. La variedad principal de la zona es el Nebbiolo, localmente llamado Chiavennasca, que se cultiva en guyot en las características terrazas sostenidas por muros de piedra seca. Las vides obtienen nutrientes de suelos arenosos, ricos en esqueleto y poco profundos. Algunas plantas datan de los años 40-50, otras son incluso de pie franco. La filosofía productiva de Le Strie sigue dos principios fundamentales: el máximo cuidado y la búsqueda de la excelencia. Por esta razón, todas las actividades en la viña, así como en la bodega, se realizan con el máximo respeto por el medio ambiente: los tratamientos químicos limitados a un pequeño uso de azufre y cobre, la laboriosa recolección manual de los racimos en las terrazas y los bajos rendimientos por hectárea garantizan el crecimiento de uvas de extrema calidad.
Superior. Le Strie utiliza desde 2009 levaduras autóctonas y busca reducir lo más posible la cantidad de sulfitos añadidos, ganándose un lugar entre los productores artesanales que elaboran vinos como en tiempos pasados. Así nacen expresiones potentes, de gran fineza olfativa y con un notable potencial de envejecimiento, nunca suaves y envolventes, sino minerales, agradablemente tánicos y profundos. Entre los productos estrella de la bodega destacan el Sforzato y el Valtellina Superiore, obtenidos de uvas completamente o parcialmente pasificadas, botellas tradicionales, corpulentas y complejas, que cuentan con sinceridad la parte más auténtica del territorio de Valtellina.