Meinklang es una de las realidades biodinámicas más extensas de gestión familiar de Europa Central. Situada cerca de Pamhagen, en la zona de Burgenland de Austria Oriental, se extiende también más allá de la frontera y posee algunos territorios en Hungría. Estiria, justo donde se encuentra la bodega, es conocida como el corazón verde de Austria por la presencia de una alta concentración de bosques, prados y selvas. La familia Michlist, propietaria de Meinklang, lo sabe bien, ya que ha estado activa durante más de décadas en estas tierras y en su finca conserva aún hoy el antiguo encanto de aquella granja del pasado en la que convivían en armonía animales, hombres y cultivos. Pioneros de la agricultura biológica y biodinámica de toda la región desde hace más de 30 años, poseen una superficie de 2000 hectáreas, de las cuales 67 están dedicadas exclusivamente a las viñas. Una producción hecha toda en casa, en la que se crían animales y se producen vinos y cerveza, definible casi como un "círculo cerrado" ya que se autosostiene con sus propios productos de la tierra y con el pastoreo del ganado que proporcionafertilizantes naturales y nutrientes para el territorio. Son precisamente las vacas, que también aparecen en la etiqueta y en el logo, las que representan la intención y el estilo de esta bodega, que desde el principio ha elegido el camino de la sostenibilidad ambiental y el respeto por la tierra.
La bodega Minklang abraza un territorio rico en biodiversidad, donde entre frutales, hortalizas, hierbas silvestres, pastoreo y cultivos de antiguas variedades de trigo, brillan las filas de las viñas. Las vides se alzan desde las llanuras austro-húngaras que se extienden desde la orilla oriental del lago Neusiedler See, dentro del parque nacional homónimo, reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Las uvas son las típicas de Austria: Veltliner, Zwigelt, Blaufrankish, Pinot Noir y Pinot Gris. A estas se suman también variedades húngaras como Juhfark y Harsevelu. En la bodega se continúa con fermentaciones espontáneas catalizadas por levaduras autóctonas y con afinamientos que varían entre acero, cemento y madera. Filtraciones, clarificaciones y altas dosis de sulfitos no forman parte del mundoMeinklang.
Los vinos Meinklang muestran un perfil limpio y de gran pureza expresiva. Juegan con el sabor genuino, mantenido sin embargo con una calibrada finura y elegancia, dejando entrever un trabajo meticuloso, pero al mismo tiempo ligado a técnicas artesanales. En resumen, vinos sinceros, frescos y de agradable mineralidad; relatos puros y sinceros de esa fértil y exuberante Estiria.