La bodega de Arianna Occhipinti, una de las mujeres del vino más auténticas y célebres de Italia, se encuentra en Vittoria, en la provincia de Ragusa, en la ya famosa Strada Provinciale 68. Su historia como viticultora comenzó muy pronto, cuando, tras obtener un diploma en Agricultura y Enología en Milán, decidió regresar a su amada Sicilia, decidida a producir vinos de alta calidad respetando las antiguas tradiciones. En 2004 adquirió una hectárea de tierra, a los pies de los montes Iblei, cerca de Vittoria, y plantó su primer viñedo. Hoy la propiedad se ha ampliado a 30 hectáreas entre viñedos y frutales e incluye, en la contrada Fossa di Lupo y Piraino, sugestivos terrenos divididos por los tradicionales muros de piedra seca, donde se cultivan las variedades típicas de la zona: el Frappato, el Nero d’Avola y el Zibibbo.
La filosofía productiva de Arianna Occhipinti es fieramente tradicionalista y muy respetuosa del territorio y de la naturaleza: uso de cubiertas vegetales en hileras alternas, tratamientos con solo cobre y azufre, fermentaciones realizadas en tanques de cemento con levaduras autóctonas, ninguna filtración y crianza en grandes barricas de tostado bajo o nulo.bajo o nulo. Este es el trabajo de Arianna Occhipinti, una 'natural woman' que obtiene fuerza y éxito de la tierra, de la pasión y del amor por el territorio.
Arianna se ocupa personalmente de todo el ciclo productivo, poniendo en práctica sus estudios milaneses, desde el viñedo, como experta en agricultura, hasta la bodega, como experta en enología, y también ha tenido que formarse como sabia administradora y experta en marketing. Sus vinos, conocidos y apreciados en todo el mundo, reflejan los caracteres, los aromas y las peculiaridades del terroir en el que están inmersos los viñedos. Vinos auténticos, elegantes, pero sobre todo verdaderos: expresión de una de las productoras más carismáticas de nuestra península.