Bruno Paillard nace en 1953 en Reims, una ciudad que se encuentra en el centro de la región de Champagne. Bruno proviene de una familia que ha estado involucrada en el vino durante varias generaciones, y le resulta fácil, a poco más de veinte años, comenzar su carrera como corredor, adquiriendo año tras año una experiencia cada vez mayor en el mundo del Champagne. Sin embargo, en su corazón, Bruno albergaba un deseo: crear un espumoso con su propio nombre, capaz de destacarse por elegancia y pureza. Decidido a hacer realidad este sueño, Bruno vendió su Jaguar, y con el primer dinero comenzó a sentar las bases de la empresa. En los primeros años, Bruno produjo sus propias etiquetas alquilando espacios en algunas bodegas, comprando uva a los agricultores: puede parecer una locura en un mercado que no veía el nacimiento de una nueva maison desde hacía casi cien años, pero desde el principio las botellas firmadas Paillard tuvieron un buen éxito. En 1994, Bruno comenzó a comprar las primeras viñas, logrando expandirse cada vez más, con el objetivo de una viticultura "lenta" y sostenible, capaz de integrarse delicadamente en el terroir de Champagne.
Bruno Paillard es una maison que hoy se desarrolla en 32 hectáreas de viñedos, de las cuales 12 están incluidas en zonas clasificadas como Grand Crus. De las uvas cultivadas en esta superficie, Chardonnay, Pinot Noir y Pinot Meunier, se cubre aproximadamente la mitad de las necesidades productivas de la bodega; la parte restante necesaria se compra a los agricultores de la zona, fidelizados a lo largo de las cosechas. Dentro de los viñedos de propiedad, se mantiene un estricto respeto por el terroir, que se expresa con prácticas sostenibles que buscan promover la biodiversidad, y no prevén el uso de herbicidas o pesticidas. Se plantan rosas cerca de las hileras como una alarma, ya que son atacadas primero por el mildiu y otras enfermedades potencialmente dañinas para las vides. En la bodega se presta gran atención en cada fase de la vinificación, y es durante los meses comprendidos entre enero y Pascua que se dedica a la arte del blend, donde son los vinos de reserva de la maison, datados hasta 1985, constituyendo la clave de un sabor único.
Hoy Bruno Paillard es una realidad productiva más que consolidada, que cada año da vida a diferentes etiquetas, comercializadas en 30 países del mundo, desde Europa hasta Asia, pasando por América del Norte. Productos refinados y elegantes, que respetan al 100% al consumidor: cada botella tiene claramente impresa la fecha del degüelle, que permite a los aficionados comprender plenamente el momento evolutivo de las burbujas. La Maison Bruno Paillard nunca deja de sorprender, con productos que van desde la "Premier Cuvée" hasta el "Millésime" 2008, una botella de sabor único, que fascina también gracias a la particular etiqueta, realizada por la famosa artista coreana Bang Hai Ja.