Piper Heidsieck da origen a diferentes etiquetas, todas de excelente calidad, en las que la denominación de Champagne se tiñe de matices y sensaciones únicas, que transmiten el valor de una tradición secular. Para comenzar a adentrarse en la gama de botellas realizadas no hay sorbo mejor que la “Cuvée” Brut, blend de Chardonnay, Pinot Noir y Pinot Meunier que provienen de más de cien cru diferentes, esparcidos dentro de la región.
al mundo el concepto de artesanía, lujo y savoir-faire que, desde siempre, ha caracterizado la labor de la maison. Entre las filas de los viñedos de Piper Heidsieck y sus proveedores, con los que la maison tiene un relación fidelizada desde generaciones, se cultivan las tres variedades típicas del terroir de Champagne, Chardonnay, Pinot Noir y Pinot Meunier. Las vides, que alcanzan hasta 60 años de edad, crecen dentro de parcelas y cru de calidad importantes, situadas dentro de la Montagne de Reims y la Côte des Bar, y se monitorean con un único objetivo, el de obtener racimos de excelencia. En la bodega, la escena está dominada por dos enormes cubas de acero, donde se ensamblan los diferentes cortes finales de cada etiqueta. Un momento fundamental, en el que el Chef de Caves y su equipo están comprometidos en cientos de catas para elegir la identidad de cada producto, en un periodo que dura de enero a mayo.Champagne se tiñe de matices y sensaciones únicas, que transmiten el valor de una tradición secular. Para comenzar a adentrarse en la gama de botellas realizadas no hay sorbo mejor que la “Cuvée” Brut, blend de Chardonnay, Pinot Noir y Pinot Meunier que provienen de más de cien cru diferentes, esparcidos dentro de la región.
Piper Heidsieck
al mundo el concepto de artesanía, lujo y savoir-faire que, desde siempre, ha caracterizado la labor de la maison. Entre las filas de los viñedos de Piper Heidsieck y sus proveedores, con los que la maison tiene un relación fidelizada desde generaciones, se cultivan las tres variedades típicas del terroir de Champagne, Chardonnay, Pinot Noir y Pinot Meunier. Las vides, que alcanzan hasta 60 años de edad, crecen dentro de parcelas y cru de calidad importantes, situadas dentro de la Montagne de Reims y la Côte des Bar, y se monitorean con un único objetivo, el de obtener racimos de excelencia. En la bodega, la escena está dominada por dos enormes cubas de acero, donde se ensamblan los diferentes cortes finales de cada etiqueta. Un momento fundamental, en el que el Chef de Caves y su equipo están comprometidos en cientos de catas para elegir la identidad de cada producto, en un periodo que dura de enero a mayo.