Ricasoli 1141 es una realidad productiva que se alimenta de historia y auténtica tradición chiantigiana, configurándose como una de las bodegas más importantes de toda el área del Chianti Classico. La finca se encuentra en la localidad de Madonna a Brolio, dentro del territorio de Gaiole in Chianti, lugar en el que en 1141 comenzó oficialmente el vínculo entre los Ricasoli y el Castillo de Brolio, símbolo de la finca, que en ese año ya estaba en posesión de la familia como lo atestiguan testimonios escritos. En los siglos siguientes, intuyendo el gran potencial vitícola de la zona, se desarrollaron los viñedos alrededor de la finca mientras que documentos informan que ya en el ‘600 la bodega exportaba vinos a Ámsterdam y a Inglaterra. En 1872 Bettino Ricasoli, empresario y político apodado “Barón de hierro”, publicó la célebre “fórmula del Chianti”, que preveía el ensamblaje del 70% de Sangiovese con un 20% de Canaiolo y un 10% de Malvasia del Chianti. Desde 1993 es el Barón Francesco Ricasoli quien dirige la bodega, quien ha tenido el mérito por un lado de mantener el vínculo con la tradición y por otro lado emprender innovadores estudios pedológicos y selecciones clonales del Sangiovese de Brolio.
La finca Ricasoli 1141 se extiende sobre 1.200 hectáreas en total, de las cuales aproximadamente 240 están dedicadas a la vid, 26 a olivares y el resto a bosques de robles y castaños. Protagonista del parque varietal no puede ser otro que el Sangiovese, acompañado tanto por otras variedades autóctonas como el Colorino, la Malvasia del Chianti y el Trebbiano Toscano, como por uvas internacionales como Merlot, Cabernet Sauvignon y Chardonnay. Las vides están plantadas en terrenos colinos a altitudes comprendidas entre los 220 y los 500 metros con exposiciones predominantes al sur y suroeste. Los suelos varían fuertemente según el viñedo de referencia, con distribuida presencia de areniscas, galestro y alberese. Con el fin de resaltar las características peculiares de cada parcela, las vinificaciones son parcelarias y se llevan a cabo en cubas de acero inoxidable, mientras que para los períodos de maduración subsiguientes se adoptan barricas de roble de diferente capacidad. Como es tradición, para el Vin Santo el larguísimo envejecimiento tiene lugar en pequeños barriles de roble.
Así nace la producción de la bodega Ricasoli 1141, una producción fuertemente territorial que ve al Chianti Classico liderando la gama, interpretado en particular a través de los tres prestigiosos cru Gran Selezione de ‘Colledilà’, ‘Roncicone’ y ‘Ceniprimo’.