Scarzello

Scarzello

Cuando se habla de las Langhe, solemos centrar nuestra atención en los grandes nombres históricos y bien arraigados en el territorio, a menudo olvidando realidades más pequeñas y menos renombradas, que continúan durante generaciones cultivando la viña y practicando el arte de la vinificación con el mismo cuidado de antaño, rigurosamente alejados de la luz de los focos, pero cerca de la tierra. Un buen ejemplo lo representa Scarzello.

Cinco hectáreas y media de viña y una pequeña bodega familiar que se encuentra en el pintoresco pueblo de Barolo con la ambición de llevar a la botella la excelencia y la autenticidad de ese territorio. Scarzello elabora vino desde la época de la posguerra, siempre ha vendido su Dolcetto a granel en damajuanas, destinando una parte al consumo personal de después del trabajo. Un punto de referencia estable en el inmenso universo del Barolo y una garantía de calidad para la gente del lugar. En los años setenta comienzan los primeros experimentos de embotellado que desde el principio tienen un gran éxito, no solo por parte de los vecinos, sino sobre todode esa clientela extranjera, como Alemania, Suiza y Estados Unidos, que ha hecho posible el abandono del vino a granel con el consiguiente inicio de una nueva era empresarial.

A pesar de que Giuseppe Scarzello todavía se ocupa en parte de la viña y su esposa sigue involucrada en la gestión administrativa, la bodega es hoy en día llevada adelante por el joven y talentoso Federico, graduado de la escuela enológica de Alba y licenciado en Enología y Viticultura en la Universidad de Turín. Su enfoque agrícola se inscribe dentro de una tradición familiar de grandes trabajadores, locamente enamorados y siempre fieles a su idea de Barolo clásico. Las uvas Nebbiolo se cultivan en diferentes cru del municipio de Barolo, entre los más prestigiosos sin duda Paiagallo y Terlo, entre los más queridos por la familia sin duda, la viña Sarmassa. El Barolo elaborado de manera tradicional por la familia Scarzello se refiere a elementos fundamentales como la elegancia y la frescura que dejan emerger un tanino sutil y bien pulido, fruto de largos afinamientos que tienen lugar exclusivamente en barricas de roblede Eslavonia de grandes volúmenes.

Una pequeña nota de mérito adicional. Todo mérito de Federico si en esta tierra tan renombrada y enteramente monopolizada por el cultivo del más rentable Nebbiolo, se preserve aún el cultivo de viejas vides de Barbera.

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