“Trabajar la tierra no te da para vivir, mejor si te haces carpintero!”, le decían sus padres, pero su terquedad prevaleció.
A veces, no dejarse influenciar por las convicciones familiares y seguir adelante en tu propio camino tiene sus ventajas, y hoy Laurent está al frente de una realidad vinícola que cuenta con 11 hectáreas de viñedo en el municipio de Loché, en el Maconnais, una hermosa y próspera región al sur de Borgoña. Laurent no está solo, a su lado está Céline, su esposa, también nativa de Loché-Macon, amigos de la infancia, él hijo de aparceros y ella hija de artistas; juntos han creado su propio presente. Hoy Laurent se ocupa de todo lo relacionado con el viñedo y la bodega, mientras que Céline se encarga más de los trámites administrativos, pero no ha sido todo tan sencillo. Históricamente, los productores de esa zona solían vender las uvas a las cooperativas, mientras que ellos prefirieron asumir personalmente el riesgo de vinificarlas, comenzando por la selección de las uvas y de las