La destilería Gin VII Hills es una realidad productiva italiana especializada en la producción de Gins artesanales de marcada aromaticidad. El proyecto se inició en 2014 por Danilo Tersigni, Francesco Medici y Filippo Previero, tres chicos pertenecientes al mundo de las bebidas, que se conocieron en Londres y decidieron dar vida al primer London Dry Gin italiano distribuido en el extranjero, creado a partir de botánicos recolectados en las campañas romanas inspirándose en las siete colinas de la Capital, de donde proviene el nombre VII Hills. Inicialmente, la actividad destiladora se realizaba en Inglaterra, pero en 2017 la destilería se trasladó a Italia, exactamente en el municipio turinés de Moncalieri, cambiando la receta, con el objetivo de proporcionar un producto 100% italiano: un verdadero Italian Dry Gin.
La producción del VII Hills Italian Dry Gin comienza con la cuidadosa selección de los botánicos, cultivados en las campañas que rodean la Capital y elegidos por el Master Distiller. Una vez establecida la combinación correcta, los ingredientes se ponen en infusión en un destilado neutro y luego se procede con una segunda destilación al vacío a baja temperatura (vacuum pot stills), técnica relativamente de reciente introducción que permite extraer y realzar la esencia aromática de los botánicos. Los siete ingredientes empleados en la elaboración de los Gins VII Hills son el enebro, el apio, la alcachofa romana, la rosa canina, la naranja roja, la granada y la manzanilla, todas especias y botánicos tradicionalmente utilizados como remedios médicos o ingredientes culinarios en la Antigua Roma.
De este delicado proceso nacen los Gins de VII Hills, destilados que reflejan el espíritu innovador y el orgullo italiano de Danilo, Francesco y Filippo. Se trata de Gins con aromas ricos y particularmente aromáticos, capaces de transportar los sentidos entre los rincones de Roma. Se recomienda disfrutar de los productos de VII Hills solos con algunos cubitos de hielo o en combinación con otros ingredientes para dar vida a cócteles de sabor totalmente italiano, como el Negroni o el Roma Mule.